Pasteis de Belém


La receta es una versión de los auténticos, ya se sabe que tienen truco y se lo guarda la fábrica de Belém (Lisboa).

Esta receta es adaptada a la My cook, el relleno original es una crema pastelera hecha con almíbar, en vez de azúcar. Es una crema densa, con yemas y leche entera mezclada con nata. Se aromatiza con canela, limón o las dos cosas.

El hojaldre es comprado (usé una lámina de 250 gr congelada).

Salen 10 pastelitos usando un molde para muffins, para que salgan 12 la masa llega, pero no el relleno. Pongo entre paréntesis el aumento.

Ingredientes:
- 200 ml de leche entera (250 ml)
- 100 ml de nata 35% mg (130 ml)
- 4 yemas (5 yemas)
- 100 gr de azúcar (120 gr de azúcar)
- 30 gr de Maizena (40 gr)
- Un trozo de cáscara de limón (como una tira de 4 cm) y una ramita de canela
- Una lámina de masa de hojaldre congelada (250 gr)

Saqué la masa del congelador.

Preparé la crema echando todos los ingredientes menos el limón y la canela en el vaso, con la paleta mezcladora, y batí  1 minuto velocidad 4, 90 grados. Luego añadí la cáscara del limón y la ramita y programé otros 5 minutos, 90 grados, velocidad 2. Esto es así porque a más velocidad se tritura la canela y luego no se retira fácilmente. Dejé templar la crema en el vaso, conviene taparlo con film plástico para que no haga costra.

Puse a calentar el horno a 180 grados.

Cuando la masa ya se puede manejar, se enrolla desde el lado corto, y el rollito se corta en trozos de 1 cm. Cada espiral se pone en la superficie enharinada, y se aplasta con el rodillo, hasta que es una tapa redonda y fina. El molde para 12 muffins se enharina ligeramente. Forré cada hueco con una tapa, procurando que los bordes quedaran iguales y no llegaran hasta arriba del todo.


Rellené cada molde con crema, hasta más o menos 2/3. Creo que quedan mejor hasta el borde de la masa. No se sale fuera (luego baja mucho) y así no hincha tanto el borde. Eso o se pincha con un tenedor.

Horneé casi 30 minutos, hasta que la superficie quedó tostada. Si se pone el horno a 200 grados bastarán 20 minutos, yo no lo hago por economía. A mi horno le cuesta mucho pasar de 180 a 200 grados.

Saqué los pasteles de los moldes (salen muy bien) y los dejé enfriar. Se toman fríos, pero como eran para llevar a casa de unos amigos, y me retrasé en la cocina, llegaron templados.

Crítica:
Como era la primera vez que los hacía no me quejo. Pero probaré rellenándolos hasta el borde de la masa, se parecerán más a los oficiales. Me encanta la crema pastelera, sobre todo con sabor a limón.
Son crujientes y suaves, bastante dulces, y muy agradables a la vista. Son tradicionales tanto en materia prima como en elaboración, muy sencillos, pero no fallan.







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