Tarta pitufa

 
Presenté esta pitufada en el primer cumpleaños de mi sobrina Carla -su nombre va en la tarta. Es muy pequeña para enterarse de quienes son los pitufos y de que ella misma iba vestida de pitufo, pero su madre no. Las dos disfrutaron de la fiesta. Bueno, y todos.
 
 
La madre me pidió una tarta grande y con el motivo de los muñequitos azules. Para la decoración, la "escena" estaba formada por un pitufo goloso ante una mini tarta de cumpleaños y un pitufo con un regalo que le riñe, de fondo una seta. M. sugirió que la mini tarta de cumpleaños estuviera decorada con mini pifutos que celebran un cumpleaños y así hasta el infinito. Una gran idea, pero con algunos problemillas técnicos. Quizá en un universo paralelo sucedan esas cosas. A lo mejor somos pitufos, en un universo paralelo.
 
El tamaño fue de 26 cm de diámetro, el más grande que tengo (un molde desmontable de Ikea). Como son tartas altas y densas, más que suficiente.
 
No lleva mucho tiempo hacer estas tartas, lo que pasa es que es en varias veces. Salen mejor. En dos tardes (total: 4 horas) hice la seta, las dos figuras, las letras y los demás objetos de fondant, incluido el tiempo de documentarme porque no me acordaba de cómo es un pitufo. El jueves a última hora de la tarde horneé el bizcocho (1,5 h), lo envolví en film y lo dejé reposar en un sitio fresco (la galería de la cocina). El viernes por la mañana lo corté en pisos, rellené y recubrí de ganache de chocolate y otra vez al fresco (aproximadamente me llevó 1 h). Por la tarde-noche recubrí la tarta con fondant, la puse en el plato definitivo y coloqué toda la decoración (1,5 h). Al quedar bien sellada la tarta aguanta lo que le echen. Nada de nevera o el fondant se estropea.
 
 
Las figuras de fondant, una vez que se les coge el truco, son facilísimas. Me dio guerra el pitufo que iba de pie, tendía a caerse para atrás. Eso porque hice las figuras un poco grandes y pesaban. A pesar de los palillos, y con el calor ambiente, el fondant -no de una supermarca, el que encontré por aquí- se reblandeció un poco. Al pobre pitufo se le hundieron los pies en el barro, en este caso, chocolate. En las fotos no salen unos parterres con florecitas disimula-errores que le puse en e último momento.
 
 
Di por fin con el bizcocho que más me convence para estas tartas, que tiene que ser muy firme. Ni Madeira Sponge Cake ni Victoria Cake ni puñetas: el bizcocho cuatro cuartos de toda la vida. En este caso, de seis huevos. ¿Diferencia? Menos harina, menos chepa (que se desperdicia) y más jugoso. Cocción muy uniforme. Los pisos van mojados con almíbar ligero y rellenos de ganache de chocolate. Merece la pena poner la receta completa esta vez:
 
Bizcocho cuatro cuartos:
6 huevos  (360  gr) a temperatura ambiente
360  gr de azúcar blaquilla normal
360 gr de mantequilla a temperatura ambiente
400 gr de harina de trigo normal (un poco más que para el "cuatro cuartos")
una pizca de sal
levadura en polvo (1 sobre de Royal)
una cucharadita de postre de pasta de vainilla

Lo preparé en el robot Taurus My Cook, y sale, sale... Resultan mejor los bizcochos grandes que los pequeños, eso es verdad. También se puede usar una batidora de palas.
 
Primero calentamos el horno a 160-170 grados. En el mío, a 160º va bien.
 
Tamizamos la harina con la levadura. Este paso es importante, o no subirá de forma uniforme.
 
Preparamos el molde: en el fondo ponemos un disco de papel de horno, y las paredes las untamos con un poco de mantequilla.
 
En  un robot con la mariposa colocada, ponemos la mantequilla en trozos y la batimos 1 minuto 30 segundos. Añadimos el azúcar y la pizca de sal y batimos a velocidad 3 hasta que la mantequilla blanquee y esté esponjosa.
Programamos velocidad 4, y vamos añadiendo los huevos uno a uno: antes de echarlos los batimos un poco con un tenedor en un cuenco. Si la masa se corta, paramos, añadimos dos cucharadas de harina y volvemos a batir otro poco.
Añadimos la harina en tres veces, batiendo a velocidad  3 o 4 y el tiempo justo para que se  mezcle.
Estuvo 55 minutos en el horno. Luego lo dejamos enfriar en una rejilla durante 10 minutos y desmoldamos, dejándolo del revés, con el fondo para arriba.
Ganache de chocolate
- 500 gr de chocolate para fundir
- 500 gr de nata para montar
Lo preparé en el robot, pero sirve un cazo y al fuego.
Eché la nata en el vaso y programé 6 minutos, 90º, velocidad 2. Añadí el chocolate troceado y mezclé a velocidad 3, hasta que se deshizo, aproximadamente 1 minuto.
Lo guardé en un bol grande y lo dejé en un sitio fresco toda la noche. Al menos, 12 horas antes de usarlo hay que tenerlo fuera de la nevera.
Almíbar
- 2 vasos de agua
- 1 de azúcar
- un trozo de anís estrellado.
Cocemos durante 3 segundos y dejamos enfriar.
 


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