Soufflé de queso emmental


Voy a apuntar ya esta receta francesa. Mis tías emigraron a Francia. Carmen trabajó mucho tiempo de portera en un edificio de esos que se parecen al del grabado de la casa burguesa perfecta del siglo XIX. Distrito 16, una pequeña calle junto a varias embajadas. Se adaptó bastante bien al país y a su cocina; en una visita a España le enseñó a mi madre a hacer soufflé de queso, sandwich al horno y calabacines gratinados. Los calabacines no se comían casi en este país, eso hay que tenerlo en cuenta, y los sandwichs tostados con el queso gratinado nos parecieron... alta cocina.

Tiene dos pegas. La primera es que hay que comerlo al momento, porque se hunde, como ya se sabe. La segunda es que es difícil de partir y repartir. Por eso probé a hacerlo en moldes individuales, éstos no comprados en el bazar “Tú y yo” sino en Ikea, porque me parecieron algo más grandes.

Receta de soufflé de queso emmental (6 personas)
- 4 huevos
- 150 gr de queso emmental
- 1/4 litro de leche
- 6 cucharadas de harina
- 70 gr de mantequilla, un poco más para los moldes

Instrumental
Batidora con accesorio para montar claras

Rallar el queso con un rallador grueso.
Derretir la mantequilla (sólo que licúe, que no se tueste). Fuera del fuego, se echa la harina y un poco de sal y se rehoga. Añadir poco a poco la leche fría. Cuando está incorporada se pone al fuego y se mueve hasta que espese, si quedan grumos puede trabajarse con el batidor. Apartar. Se añaden las yemas una a una y luego el queso.
Precalentar el horno a 180 ºC. Batir las claras a punto de nieve firme con el accesorio adecuado de la batidora. Añadir las claras poco a poco, primero unas cucharadas mezclándolas bien, después sin remover apenas. Corregir de sal.
Untar los moldes con mantequilla, rellenarlos y hornear hasta que la superficie esté bien dorada, unos 20 minutos.

Crítica: tiene que probarlo quien ame el queso. Es vistoso, ligero y tiene un olor invasivo (pero en plan bien).

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