Tartaletas con frutos secos y frambuesas (mejoradas)

 
Ya tengo esta receta publicada, fue de las primeras que puse en el blog. Es la misma y también es la misma cocinera... sólo que aprendí algunos trucos.
 
Ahora hago masas quebradas; primero descubrí que salían perfectas en una simple picadora, y también salen muy bien en el robot de cocina. Como son tan rápidas y sencillas, nunca las compro.
 
¿Que para qué la publico otra vez? Pues para reconocer que forraba fatal las tartaletas y moldes para tartas. Así que voy a insistir:
1) Para amasar, basta con mezclar la mantequilla, el agua y la harina hasta formar migas. Luego se hace una bola, se envuelve en film y se guarda en la nevera hasta estirarla.
2) Se estira sin forzarla, poco a poco.
3) Se coloca sobre el molde, se ajusta suavemente a los bordes y se corta el sobrante pasando el rodillo. El secreto es no estirarla dentro del molde. Para que no se pegue se espolvorea un poco de harina.
 
Sobre todo lo de pasar el rodillo me parece un descubrimiento. Para una tarta grande, lo mejor es una masa no muy fina (3-4 mm) y hornearla primero quince minutos sin relleno.
 
Para 14-16 tartaletas, es suficiente masa quebrada hecha con 200 gr de harina (más 60 gr de agua, 80 gr de mantequilla fría, un poco de sal y un poco de azúcar; yo añado media cucharadita de Royal).
 
El relleno esta vez lo hice sin avellanas, y con más almendras marcona, aproximadamente utilicé taza y media de nueces y almendras mezcladas. Para que los frutos secos no estuvieran tan enteros los pasé un poco por el mortero (es un mortero de piedra genial).
 
Para las tartaletas no hace falta hornear la masa primero en blanco. Están listas en 20 minutos de horno, avisa el olor, empiezan a oler a fruta ácida.
 
 

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