Mantecados, una receta andaluza


Esta receta la guardé hace mucho tiempo, por eso no me acuerdo de dónde la saqué. Una señora de Málaga, creo.

La manteca de cerdo tiene encima una señal de peligro. No es para darle todos los días. Pero los mantecados son algo especial, además los hice muy pequeños...

Usé manteca de cerdo ibérico (venden unas tarrinas y se conserva mucho tiempo en la nevera).

No los hubiera hecho sin la my cook, porque hay que tostar la harina, y en la sartén nunca me queda muy bien, se me quema, no está uniforme... Una pequeña parte es almendra molida.

A mano el proceso es distinto, hay que batir muy bien la manteca.

Les eché canela, también pueden llevar ajonjolí.

Aunque estamos fuera de temporada, los hice para mi hermana y mi madre. A una le encantan y a la otra... le recuerdan a su pueblo.

Ingredientes:
- 80 gr de azúcar (pulvericé unos 150 gr, para espolvorear)
- 600 gr de harina
- 50 gr de almendra molida
- 180 gr de manteca de cerdo
- 1 cucharadita (de café) de canela

Usé costapastas clásicos, pequeños.

En el vaso muy seco, ulvericé el azúcar (velocidad progresiva 7-10 durante 1 minuto y medio, o hasta que esté muy fina).

Retiré y eché la harina y la almendra, y pulvericé 10 segundos a velocidad 9.

Para tostar la harina, programé 6 minutos, 100 grados, velocidad 4, sin el cubilete. Abrí y sequé la tapa con papel de cocina. Volví a programar, y así hasta llegar a 30 minutos.

Al final conviene pesarla, para que haya 550 gr, dependiendo de la humedad que contenga la harina, habrá que quitar más o menos. Se deja enfriar.

En el vaso puse la manteca, el azúcar (sólo 80 gr), la canela y la mezcla de harina y almendra tostadas. Amasar 30 segundos velocidad 6. La masa es muy peculiar, es pesada, pero como seca. Ya recuerda al mantecado horneado.

La dejé reposar en la nevera una hora. Precalenté el horno a 180 grados.

Sobre un film de plástico, puse un montón de masa, la amasé ligeramente, y la estiré un poco con la mano hasta que tuvo casi dos dedos de alto. No merece la pena usar el rodillo. Corté con cortapastas pequeños con forma de media luna, estrella y flor. Una monada. Los puse en la bandeja, sobre un papel de horno.

Bajé un poco la temperatura (a 160 grados) y los tuve 15 minutos largos. Deben quedar un poco tostados por arriba y por abajo. Si no, saben a crudos y se rompen con mirarlos.

Hay que sacarlos de la bandeja cuando estén completamente fríos, antes ni tocarlos. Calientes, se desmoronan con nada.

Se espolvorean con azúcar glas abundante.

Crítica:
Bueno, a mí me saben mucho a manteca. Pero para gustos, a mi hermana le parecieron una exquisitez. Eso sí, son bonitos y auténticos. Saben sobre todo a canela, podría admitir algo más, también algo más de azúcar (no más de 100 gr, en vez de 80 gr). Tienen un aire a dulce árabe, pero claro, con la manteca imposible. En la foto, antes de hornearlos:


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